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Aceptando la voluntad de Dios y la de los jueces, quienes la vieron perder su combate ante la estadounidense Marlen Esparza 16-24, bajó del ring la pugilista guayanesa Karlha Magliocco, que pese a entregarse por completo en los cuartos de final de los 51kilogramos en el boxeo femenino de los Juegos Olímpicos de Londres, no pudo cambiar los factores externos que conocían incluso antes que sonara el primer campanazo.
"Sabíamos que pelear contra las pugilistas de Estados Unidos, Inglaterra o China, que son las potencias de la disciplina y tienen mucha gente en la AIBA, era darlo todo y había salir a noquear, y yo no soy una boxeadora que tengo fuerza ni pegada en exceso... Me caracterizo por marcar mis puntos y ser técnica y rápida, sin embargo hoy me dijeron que tenía que salir golpeando, sin ser pasiva ni estudiando a mi oponente porque esta pelea no sería igual que las demás. Debíamos salir marcando los puntos porque era la única manera de salir airosos... Pero cuando llegué a mi esquina después del primer round me dijeron que estaba abajo en el marcador y yo me sentía ganadora, no lo podía creer, se repetía lo que me había ocurrido en el Mundial contra la inglesa y de manera desproporcionada me marcaron los puntos... Yo les dije a mis entrenadores que no quedaba de otra y había que salir a matarse, boxísticamente hablando, en los otros tres rounds.
La criolla de 26 años no entiende porque tuvo que pelear dos días consecutivos
"Pasé todo el día descansando, durmiendo para tratar de recuperar energías por la pelea contra la brasileña que no fue fácil... Ese fue el sorteo, el AIBA lo decidió así, desde que empezaron los Juegos Olímpicos pedimos que se hicieran peleas intercaladas pero ellos lo plantearon de esa forma y uno como atleta no tiene derecho a reclamar, uno está ahí para pelear y ya", sentenció la joven pugilista.
Magliocco cree que la decisión tomada por los jueces más allá de haber determinado el resultado, cambió la estrategia de su esquina.
"Ella salió a hacer su combate y yo el mío, con deseos de ganar, solo que las cinco autoridades que rigieron el combate la aventajaron y eso le dio un grado más de confianza, le permitió desarrollar su pelea y eso me creó presión pero a la vez la convicción de darlo todo... Lamentablemente también tuve que pelear contra los jueces y eso me hizo que no dudara en buscarla, ir a hacia ella y arriesgar porque era la única forma. Cada vez que llegaba a la esquina llegaba agotada porque siento que di todo lo que tenía y hasta un extra... En parte me siento satisfecha porque no guardé nada y el día de mañana no puedo decir que me administré, yo salí a luchar hasta el final tal cual como lo vieron".
Karlha reconoce y admite las condiciones de su rival, aunque también cree que en el primer asalto los jueces aseguraron su triunfo, al marcar tantos puntos de diferencia.
"Nosotros tratamos de mejorar la defensa en comparación al Preolímpico, aunque en estos juegos también recibí mis golpes, considero que mejoró porque no me quedaba y siempre respondía y trabajaba en riposta... Ella fue de más a menos y yo de menos a más. Siento que durante los últimos rounds entregué lo que tenía, no pensaba en cansancio, que me dio un golpe y me torció el cuello... Yo siempre la busqué, y los jueces fueron consientes de eso, que estaban cometiendo un crimen y trataron de compensar la situación pero ya el daño estaba hecho".
Pensando en el futuro inmediato
Karlha Magliocco en lo inmediato seguirá asistiendo a la arena de boxeo para apoyar al único pugilista criollo con opciones en estos Juegos Olímpicos.
"Gabriel (Maestre) es quien puede sacar la cara por el equipo e indudablemente yo voy a estar ahí desde la tribuna. El combate va a estar bastante reñido, el rival es uno de los favoritos, es muy fuerte e incómodo, pero Gabriel tiene gran potencial y yo tengo esperanzas en él" dijo con convicción.
Una vez que termine la máxima cita deportiva "voy a tomar unas vacaciones con mi hija que en lo que va de año la he visto una sola vez, luego retomar mis entrenamientos, porque perdí una batalla pero no la guerra. Estoy muy agradecida con todo mi pueblo venezolano, con el Presidente de la República, con el Ministro y todo su equipo de trabajo, con todas aquellas personas que están involucradas en este sueño y lo que estamos logrando hoy día, me siento complacida de ser parte de esto y agradezco el apoyo. Quería retribuírselo con una medalla pero lamentablemente no pude en esta ocasión y espero que para la próxima si Dios quiere eso sea posible... Esto apenas es el inicio" afirmó la guayanesa quien espera con ansias regresar a Venezuela y abrazar a su hija.
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