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Escrito por Edixandra Oviedo
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Miércoles, 10 de Marzo de 2010 12:55 |
 La selección le obsequió un balón firmado al presidente Hugo Chávez / Foto: Oswaldo Rodríguez Para la selección femenina de fútbol sub-17, más allá de haber clasificado a un Mundial de la categoría por primera vez y haber recibido la Orden Francisco de Miranda en su tercera clase, por parte del Presidente de la República, Hugo Chávez, lo que realmente les llena de orgullo es haberle dicho a Venezuela que las mujeres también juegan al fútbol “y del bueno”, que ese deporte no es sólo para hombres.
“El fútbol en nuestro país ya no es cosa de hombres nada más. La clasificación de la sub 20 al Mundial de Egipto fue un gran paso, pero nosotras no nos hemos quedado atrás porque también iremos a nuestro Mundial. Por eso ahora si podemos decir que los hombres ven el fútbol por televisión mientras nosotras jugamos”, expresó la capitana del equipo, Marialba Zambrano.
Sin embargo, cada una de estas muchachas emprendió su camino en este deporte gracias a los hombres, pues en cada historia de vida se repiten frases como “jugaba con mi hermano”, “jugaba con los muchachos del barrio”, “jugaba con mi primos”.
“Yo empecé a jugar desde los 10 año en Socopó, en un pueblito de Barinas, con todos los muchachos de mi calle. Siempre jugué con varones porque a las niñas de mi edad sólo les interesaba jugar con muñecas, después entré en un equipo de niños de mi pueblo, hasta que fui llamada por la selección de Barinas, ahí fue la primera vez que jugué con otras niñas”, explicó la delantera Joemar Guarecuco.
Por esta razón, el sueño de estas niñas es ver cada día a más muchachas practicando este deporte. “El fútbol es nuestra pasión y queremos que cada vez haya más niñas, como nosotras, correteando tras la pelota y celebrando goles como ya lo hemos hecho”, añadió Zambrano.
Las cenicientas se convirtieron en princesas Sí para muchos el fútbol en Venezuela es un deporte que le falta mucho camino por recorrer, al fútbol femenino le falta aún más, por esta razón en el Suramericano realizado en Sao Pablo, Brasil el pasado mes de febrero a las criollas las denominaron “las cenicientas” del torneo.
“Los demás equipos no confiaban en nosotras, dijeron que éramos las cenicientas, que no teníamos equipo, se burlaban, pero nosotras calladas. Lo mejor fue desquitarnos al final, arrancarle ese cupo a Paraguay, ese gol lo celebramos hasta más no poder y cuando terminó el partido parecía que habíamos ganado el Suramericano, teníamos nuestro pase al Mundial a pesar de que nadie confiaba en nosotras”, agregó la portera Zuhelen Bracho.
En el evento realizado en el estadio de Pacaembú, las venezolanas vencieron a Uruguay (4-1) y a Paraguay (1-0), empataron con Chile (1-1) y cayeron ante Brasil (2-6) y Argentina por la mínima diferencia.
“El equipo jugó bien, incluso fuimos las únicas que hicimos que el técnico brasilero se levantara del banco porque en los demás juegos estuvo sentado los dos tiempos. Dimos la batalla y en el último juego cuando anoté el gol fue algo inesperado, las paraguayas no lo creían y nosotras tampoco, es lo mejor que me ha pasado en mi vida”, destacó Guarecuco.
Preparación mundialista La faena en abril estará apretada, pues la Federación Venezolana de Fútbol tiene pensado un fuerte plan de preparación para el reto que se les avecina el próximo mes de septiembre en Trinidad y Tobago, con concentraciones en distintas ciudades como Caracas, Puerto la Cruz, Margarita e incluso en el mismo país donde se efectuará el Mundial.
“Va a estar muy fuerte la preparación porque ya el nivel es mucho más fuerte, tendremos concentraciones todos los meses de 15 a 21 días, e incluso convocarán a muchas más atletas y se harán varios cortes”, explicó la capitana del equipo.
Desde ya el entrenador ha realizado visualización de videos del Mundial pasado para estudiar a las posibles rivales. “Usaremos todos los métodos posibles de preparación porque queremos ir con todos los hierros para realizar un buen papel y como mínimo pasar a la segunda ronda”, concretó la también delantera Anna Patricia Alvarado.
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