 Patricia de Faría es una de las referentes del equipo criollo / Foto: Oswaldo Rodríguez-Archivo La selección venezolana de bowling, categoría máxima, viajó este lunes, en horas de la tarde, a la ciudad de Munich, Alemania, para competir en el próximo Campeonato Mundial masculino que se llevará a cabo desde el viernes 13 hasta el sábado 21 de agosto.
El contingente nacional lo conforman los medallistas bolivarianos, centroamericanos y suramericanos, Arturo Hernández, Luis Olivo, Ildemaro Ruíz, Rafael Medina, Danny Fung y Reydnier Chávez, quienes se enfrentarán a los experimentados bolicheros del mundo, bajo la supervisión del entrenador y delegado, Agustín de Faría, vice-presidente de la Federación Venezolana de Bowling.
Los criollos participarán en las modalidades individual, doble, terna, quinta, todo evento y final de maestros, de acuerdo con las condiciones establecidas por los reglamentos del importante evento internacional que se disputa cada dos años.
“En el campeonato mundial pasado, celebrado a mediados del 2008 en Tailandia, quedamos en las competencias del por equipo entre los 12 primeros del orbe, por eso esperamos mejorar en esta oportunidad. Sabemos que va ser una competencia muy fuerte por la calidad de sus participantes, pero nos esforzaremos por obtener una sobresalientes actuación”, destacó Arturo Hernández, uno de los más experimentados del seleccionado nacional.
A juicio del campeón suramericano, los bolicheros profesionales de Estados Unidos serán los rivales más fuertes a vencer, sin dejar de lado los representantes de Suecia, Tailandia y Korea. Mientras que por América destacan como los atletas más experimentados, los canadienses y mexicanos.
Recordó Arturo Hernández, que Luis Olivo viene de lograr una sobresaliente participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, disputados en Mayaguez, Puerto Rico, donde el criollo se tituló en la individual y consiguió el bronce en la Final de Maestro, además de la plata en pareja mixta, en compañía de Patricia de Faría. El resto del equipo también se adjudicó la dorada.
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